La crítica posmoderna, cuyos orígenes se encuentran en el trabajo de los posestructuralistas franceses (Derrida, Foucault y Barthes, principalmente) se basa en cinco principios metodológicos:
• El método genealógico creado por Nietzsche.
• La concentración en las operaciones metafóricas del lenguaje.
• La perspectiva antipositivista.
• El particularismo antitotalizador.
En lo que respecta a las premisas definitorias, esta crítica puede resumirse en cuatro puntos fundamentales:
• Textualismo: Todo conocimiento inserto dentro de un discurso no puede escapar a la condición de su propia textualidad.
• Constructivismo: Todos los fenómenos sociales son de naturaleza artificial.
• Poder/conocimiento: La legitimidad de un cuerpo de saber no depende de su contenido de verdad, sino de las fuerzas institucionales y las matrices disciplinarias que regulan la producción y autorización del saber.
• Particularismo: La crítica debe contestar a las peticiones universalizantes o totalizadoras de los discursos hegemónicos mediante conceptos que particularicen las situaciones planteadas.
viernes, 30 de abril de 2010
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